Custodia Compartida: Qué Dice la Investigación
La investigación asocia la custodia compartida con un mayor bienestar de los hijos en varios estudios, pero no demuestra que la custodia compartida lo cause, y los datos dependen de qué familias llegan a esa situación. Para un caso concreto, un perito psicólogo no aplica una norma general: evalúa a los menores, a cada progenitor y la calidad de la relación entre ellos. Este artículo resume lo que dicen los estudios y qué evalúa el perito en un procedimiento de guarda y custodia.
¿Qué es la custodia compartida?
Es el reparto del tiempo y de las decisiones de cuidado de los hijos entre ambos progenitores tras la separación. En España, el art. 92 del Código Civil regula las medidas sobre guarda y custodia, incluida la custodia compartida, y es el juez quien la acuerda a la vista de las circunstancias.
¿Qué dicen los estudios?
Una revisión de 40 estudios de Norteamérica, Australia y Europa publicados entre 2007 y 2018 concluyó que la custodia física compartida puede tener efectos positivos en el bienestar de los hijos y de los progenitores. Sus autoras advierten que los estudios son muy heterogéneos y que dominan las muestras de familias con estudios superiores, nivel socioeconómico alto, poco conflicto y niños de 6 a 15 años, de modo que los riesgos y beneficios no están claros y siguen en debate (Steinbach, 2019).
Un estudio noruego con 7.914 jóvenes de 16 a 19 años encontró que quienes vivían en custodia compartida tenían un promedio de notas entre 0,2 y 0,4 puntos más alto que quienes vivían con un solo progenitor; la diferencia disminuía al tener en cuenta la educación de los padres (Nilsen et al., 2022).
¿Por qué hay que ser prudente con esos datos?
Porque las familias no llegan a la custodia compartida al azar. En una cohorte danesa de 34.768 niños, los ingresos y el nivel educativo de los padres eran los principales predictores de que, tras la separación, los hijos vivieran en custodia compartida a los 11 años (Hjern et al., 2020). Si las familias con más recursos son las que acaban en custodia compartida, parte de la diferencia observada puede deberse a esos recursos y no al régimen.
¿Qué importa más: el régimen o la relación entre los padres?
Un estudio sueco con 12.845 niños de tres años (642 de familias no intactas) halló que los problemas de salud mental eran mayores cuando vivían con un solo progenitor; al ajustar por la calidad de la coparentalidad, las diferencias entre los regímenes de vida eran mínimas. Los autores concluyen que la calidad de la coparentalidad es un factor clave para la salud mental de los niños pequeños tras la separación (Bergström et al., 2021).
¿Qué evalúa el perito en un caso concreto?
- Las necesidades y el vínculo del menor con cada progenitor, según su edad.
- Las capacidades parentales de cada uno.
- La calidad de la comunicación y de la cooperación entre los progenitores.
- La situación práctica: distancias, horarios, apoyos.
- La opinión del menor, recogida con una entrevista adaptada a su edad.
El informe no recomienda un régimen por defecto. Explica qué datos favorecen cada opción para ese menor.
Preguntas frecuentes
¿Es siempre mejor la custodia compartida?
Los estudios no permiten afirmarlo. Dependen de la edad, del nivel de conflicto y de la situación de cada familia.
¿Puede un perito pedir la custodia compartida?
No. El perito informa; la decisión es del juez.
¿Va a haber un procedimiento de custodia?
Un informe pericial psicológico puede aportar información sobre las necesidades de los menores y las capacidades de cada progenitor. Consulte con nosotros.